Hoy es una de esas noches en las que, sencillamente, me siento como fuera del mundo. No soy realmente consciente de lo que hago, ni siquiera me estoy parando a pensar en lo que estoy escribiendo, cosa que suelo hacer siempre... Solo dejo que mis dedos se muevan aleatoriamente intentando escribir algo que pueda resumir cómo me siento. Es más, evitaré releerlo, ya que en momentos como este, solo puedo dejarme llevar...
Hoy es una de esas noches en las que, sin esperarlo, hice sentir mal a alguien, algo de lo que no me siento para nada orgullosa, todo lo contrario. Sentir que una persona está mal por tu culpa es de lo peor que te puede pasar, pero, si esa persona es de las más importantes, de las que cuentas con los dedos de la mano, de las que quieres que estén contigo toda la vida, de las que en el fondo sabes que estarán a pesar de tus rayadas, de tus idas de cabeza, de tus tonterías, de tus ataques de rabia, de tus histerias, de tus manías, de tus infinitos defectos, de tus miedos, de tu costumbre de cagarla más cuanto mejores son tus intenciones... Te hace sentir la peor persona del mundo.
Hoy es una de esas noches en las que (sí, esto no es todo), mil recuerdos vienen a mi mente y me hacen caer en la cuenta de que siguen ahí, atormentándome, formando parte de las pesadillas que aun a día de hoy se apoderan de todas mis fuerzas y me dejan debilitada, amargada, triste, desesperada, aterrorizada... Hasta el punto de pensar que, en realidad, nunca superé NADA de todo lo malo que viví... Hasta el punto de pensar que nunca conseguiré superarlo del todo.
Hoy es una de esas noches en las que mi actual 'filosofía de vida' de "nada es imposible" se derrumba a medida que pasa el tiempo, y se forma una guerra a muerte entre las esperanzas y las gana de tirar todo por la borda, entre el seguir adelante y el quedarse estancada por miedo a pasarlo aun peor, entre el creer que todo mejorará y el asumir que nunca conseguiré sentirme bien del todo... Porque siempre habrá algo que suceda, que yo diga, que yo haga... Que empeore las cosas de nuevo.
Hoy es una de esas noches en las que no soy yo, y a la vez soy más yo que nunca.
Hoy es una de esas noches dignas de olvidar.
A veces es inevitable hacer daño a las personas que queremos,
ResponderEliminarprecisamente por eso,
porque las queremos.
Pero lo que de verdad importa no es evitar que sufran
sino saber enjuagar sus lágrimas antes de que vuelvan a salir...