Desde el momento en el que la persona a la que quieres se te ha quedado grabada en la mente es imposible olvidarla. Puedo estar semanas, incluso meses sin pensar en él y, entonces, algo -una frase, un olor o un chiste- me lo trae de nuevo a la mente con tanta claridad como si le hubiera visto el día anterior. A veces se me aparece en sueños y me despierto preguntándome si hice lo correcto, me siento culpable por haberle abandonado y abrigo la esperanza de que haya conseguido perdonarme. Ahora soy feliz, pero si las cosas hubieran salido de otra forma, ¿podría haberlo sido más?

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