martes, 19 de agosto de 2014

040414

Un perro no sabría qué hacer con un coche de lujo o una casa, o con ropa de diseño, se conforma con un palo empapado.
A un perro no le importa si eres rico o pobre, listo o bobo, inteligente o tonto... Si le das tu corazón, te entregará el suyo.
¿De cuánta gente podrías decir eso?
¿Cuánta gente puede hacerte sentir excepcional, puro y especial?
¿Cuánta gente puede hacerte sentir... extraordinario?

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