Dame una corona más, que esta noche yo quiero perder
la conciencia que me hace temblar cada vez que te veo venir.
Y volverme invisible, tal vez, seguirte por toda la ciudad y llegar a tu casa.
Sentarme a tu lado, escucharte escondida, conversar,
saber lo que piensas de la vida cuando ves las noticias.
Protegerte de noche a los pies de tu cama, descifrar el sentido de tus sueños
y quedarme los besos que se escapan cada vez que respiras,
cada vez que dormido me hablas.
Dame una corona más, para ver si dejo de pensar
en poderes paranormales de heroína de cómic,
y me atrevo a acercarme hasta ti, soltarte a la cara la verdad
y dar media vuelta, recoger mi chaqueta y salir por la puerta contigo.
Te daré mi corazón, te daré mi vida, te daré mi alma perdida.
Amaral siempre me recordará los mejores y los peores momentos de mi vida
ResponderEliminarY por eso nunca dejaré de adorarles.