Me
temo que sí, se trata de ti, voy a repetir el mismo error de ayer.
Y
como es natural, suele suceder, no hay ciego peor que el que no
quiere ver.
Estoy
aquí vencida, casi convencida que intentarlo es inútil.
Y
digo yo, ¿qué pasa conmigo? Mi peor castigo es que a donde vas ya
sabes que voy yo.
Salto
del tren, caigo en tu red y vuelvo a pisar la piedra que pisé.
Y mi
corazón, se vuelve a partir, y no hay sordo peor que el que no
quiere oír.
Estoy
aquí vencida y casi convencida que no hay nadie mas idiota aquí que
yo.
Muero
por tu boca en la boca mía, y lo intento todo, todo, todo, todo y
no.
Podría
mentir, matar o morir, incluso algo mucho peor.
Forzar el destino,
perder el camino, con tal de no perder tu amor.
Y
todos me dicen que no desperdicie, que el tiempo les da la razón.
Ya
llegará el día que habrá otro en mi vida que me quiera más y
mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario