Hoy despedimos el 2013... Parece mentira, cómo pasa el tiempo. Llega a su fin un año diferente. No puedo decir que ha sido el mejor, pero sí uno de los más importantes de mi vida. En 2013 hice los 18, sí, los añorados 18, que me dieron más cabeza fría, pero que no impiden que dentro de mí siga siendo una niña con mil sueños en la cabeza. En 2013 acabé el curso más intenso de mi vida, 2º de Bachiller, en el que caí muchas veces, pero me levanté otras tantas, y gracias al cual guardo recuerdos inolvidables. En 2013 hice selectividad, la temida selectividad, la cual me salió mucho mejor de lo que esperaba. Ahora llega lo importante, la clave del 2013, lo que lo hace especial a pesar de todo. Y es que en 2013 tuve que tomar la decisión más importante de mi vida, tuve que empezar a construir mi futuro, decidirme por aquello a lo que me dedicaría. Tuve dudas, muchas, pero en el momento justo lo tuve claro. En el momento justo supe que tenía que ser fiel a mí misma, cumplir mi sueño desde muy, muy pequeña. En 2013 empecé mi sueño de ser profesora. En ocasiones me preguntan por qué escogí esta carrera, por qué ésta y no otra. ¿La verdad? No lo sé. Solo sé que a día de hoy puedo decir que siento que es para lo que estoy hecha, que fue la mejor decisión que pude tomar. Y si además de estar cumpliendo tu sueño te encuentras por el camino con gente tan maravillosa, mejor todavía, porque la universidad me permitió conocer gente que ya forma parte de mi vida y espero que lo siga haciendo durante mucho tiempo.
En 2013 empecé a dormir sola, después de 18 años conviviendo pegadita a ella, a la persona que más me entiende, que más me apoya. Reconozco que aunque hayan pasado ya 11 meses sigo sin acostumbrarme del todo, pero me ayuda el saber que seguimos tan unidas como antes o más (telepatía hermanástica, ¿no? ;) ) y los momentos que compartimos son menos, pero eso los hace más especiales todavía.
En 2013 tuve un reencuentro con una persona a la que conozco desde hace poco tiempo, pero a la que le estoy muy agradecida, porque me hace ver cada día que la distancia, sea cual sea, no rompe una amistad de verdad.
2013 fue, en resumen, un año intenso, mucho, lleno de experiencias, de cosas buenas y también de cosas malas, pero de algo estoy segura: todas ellas me hicieron aprender mucho y mejorar como persona.
2013 es un año más, simplemente, un año en el que fui feliz y todo gracias a vosotros. Por eso, no solo quiero desearos un muy feliz año, sino que quiero aprovechar para daros las gracias. Gracias por formar parte de mi vida, gracias por aguantarme (incluido este textazo :$)... ¡Gracias por hacerme feliz!
¡¡¡FELIZ 2014!!!

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